Voz política

Voz política El Teje Nº1/2007

Editorial (bis)

Por Marlene Wayar, ilustración Nati Menstrual

Editorial (bis)

A pesar de nuestras diferencias, las travestis debemos encontrar una agenda común para encarar la lucha entre todas de manera solidaria y en beneficio del conjunto. El Teje es una manera de empezar a conocernos y de organizarnos como colectivo, unificar criterios sobre cómo trabajar y conseguir una mayor fuerza e impacto ante la sociedad y, sobre todo, ante el Estado.


El Teje quiere ser la punta de una red de acción conjunta para evitar caer en las otras redes, las de la policía, las del gobierno de turno, las de los que creen que sólo hay dos maneras de ser: hombre o mujer.


Cada vez que leemos un diario o una revista, para poder identificarnos tenemos que imaginarnos en otros cuerpos y en otras formas de sentir y de pensar.


El Teje se propone como el espejo de nuestro sentir y pensar, de las formas en que reaccionamos internamente y ante el mundo exterior y nuestra propia percepción de qué y cómo somos: no somos hombres.


A veces sentimos que la sociedad toda habla por nosotras, en nuestro lugar. Otras veces sentimos que decimos algo que luego no se traduce en hechos.


El Teje quiere ser el lugar desde donde decir y actuar en este sentido: traduciendo en representaciones culturales y acciones políticas transformadoras del afuera/otro/a colectivo/a estos discursos internos de sentir y pensar.


Travestis: Desde El Teje queremos aportar a esta traducción del pensar y sentir travesti a través de herramientas teóricas, espacios de discusión, diálogo entre compañeras, reflexión conjunta y también, por qué no, la risa en voz alta. Nuestro objetivo último es transmitirnos unas a otras nuestras diversas experiencias y conocimientos para combatir aquello que nos oprime.


El Teje piensa y trabaja para poner un límite a la cultura hegemónica, restringiendo su producción de violencia, discriminación, exclusión, desaparición y muerte.


La tarea que enfrentamos de modo valiente y solidario tiene un sentido primario: otros mundos posibles, diversos, equitativos, justos, inclusivos.


... y además le aportamos nuestros sueños.