Editorial 5

Por Marlene Wayar

Mantener la risa de El Teje , el deseo, la alegría y la belleza es una decisión tomada y es de carácter político. Cuando abran este número y comiencen a recorrerlo, se darán cuenta de que esta vez quizá nos falta alegría. Hubo una producción un tanto severa con densidad en los temas abordados, que se nos impusieron en lo cotidiano. Aunque no ha sido así su elaboración, en el día a día. Juntxs nos hemos reído mucho. Nos alegramos de continuar sumando colaboradoras como Valeria Licciardi que preparó una producción sobre artes y oficios que proponía ampliar horizontes, más allá del ejercicio prostitutivo. Naty Menstrual está esperando que le chiflemos, en este número quedó afuera y tal vez por eso nos falta irreverencia. Pero entre las que están, Julia Amore apunta algo de Susy Shock: “Nunca está más oscuro que cuando va a amanecer”.

A pesar de las certezas de estar vivxs y de que un día nos va a llegar la muerte, nos es imperativa la idea de vivirnos. La muerte puede desencadenarse de modo esperable, como a Mercedes Sosa, y nos dolerá la ausencia pero hay que seguir viviendo a “La Negra”, como la llamamos en Argentina. La muerte puede sorprendernos, en cambio, trágica, cuando somos avasalladxs por la naturaleza y su fuerza irrefrenable o por algún accidente. Entonces, las ausencias que nos deja debemos enfrentarlas con la ayuda de lazos tiernos que nos contengan para que lo que se apagó siga encendido en nosotrxs y nada más se nos apague. Para sostener la risa, la alegría, la ternura y la belleza.

Hay otras muertes que nos invaden en el viviendo. Muertes que se van gestando en los odios cotidianos. Muertes de humanos contra humanos, y de ellas tenemos que ocuparnos. Que no se gesten más soledades: ni por nuestros Estados, ni por nuestras sociedades, ni por nuestras instituciones. El Teje  Nº5 tiene una tapa hermosa que desborda color, gracias señora Isabel Sarli. Y una contratapa que muestra con crudeza que a pesar de que el derecho a una vivienda adecuada forma parte de un conjunto de normas jurídicas de derechos humanos, universalmente aplicables y aceptados, las travestis no lo vivimos. En muchísimos casos porque se nos des-contempla en las políticas públicas de acceso a la vivienda.

Entre esos extremos, tapa y contratapa, el interior intenta reírse con Alma y alegrarse contemplando los chongos que trae Julia Amore. Y nos comprometemos a traer más de esto en los próximos números. Lxs invitamos a que militen por la vida creando espacios amplios y diversos desde donde exigir políticas públicas, desde donde exigir buen trato en las instituciones educativas y de salud, y que se generen puestos de trabajo formal y digno. Puestos en los que nosotrxs generemos además lazos sociales exigiendo también a lxs nuestrxs buen trato. Alimentarse del cariño y de los espacios recreativos es algo que nos ayuda a sostenernos integrxs en nuestro amor propio. Usemos esos recursos para no creernos demonios, criminales, ni dementes. Sigamos creando y creyendo en nosotrxs con nuestros sueños y deseos a FLOR DE PIEL.

(*) He comenzado a usar la “x” en lugar de la opción a/o. Mauro Cabral dice que sostiene la inquietud de lo clandestino. Quienes nos escapamos de una categorización posible y de la lógica hombre-mujer creemos que podemos sostener la in-certeza. Que también es cierta.